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Reconozcámoslo, nunca leemos la política de privacidad de las páginas web o de los servicios que contratamos a través de Internet. Desde luego, no puede decirse que este hábito sea bueno pero, en descargo de todos nosotros, la legibilidad no es precisamente la cualidad más trabajada en estos textos. A menudo, los decálogos de políticas de privacidad son largos, complejos y sin un esquema claro que permita al usuario encontrar exactamente aquello que busca. Estas excusas podrían desaparecer en breve gracias a la Inteligencia Artificial.

Un equipo de investigación interuniversitario ha desarrollado un sistema informático capaz de desentrañar las claves de cualquier política de privacidad. La herramienta, bautizada como Polisis, procesa cualquier texto de este tipo presente en una página web y, en apenas treinta segundos, elabora un resumen comprensible de su contenido. Aunque el recurso parezca sencillo, en su creación han intervenido investigadores del Instituto Federal de Tecnología de Lausana (Suiza), de la Universidad de Michigan y de la Universidad de Wisconsin. Paralelamente, han diseñado una aplicación interactiva a modo de chat, llamada Pribot, para que los usuarios cursen sus dudas sobre una política de privacidad en particular.

De acuerdo con los responsables del proyecto, Polisis consigue que tan densos textos se conviertan más bien en conversaciones entre el usuario y la plataforma. Así, los responsables del negocio en línea cumplen su responsabilidad legal de informar sobre estas cuestiones mientras que el usuario entiende cómo le afectan realmente. Por ejemplo, ¿cómo saber si una aplicación móvil nos pide los datos únicamente para actualizar sus bases o con fines comerciales? Basta con activar Polisis para que salgamos de dudas en poco tiempo. Recordemos que, en la mayoría de casos, el usuario da su consentimiento explícito para que sus datos personales sean utilizados con múltiples finalidades.

Los documentos que contienen la política de privacidad de un servicio web han sido elaborados por gabinetes jurídicos y, aunque no se reconozca públicamente, su finalidad no es otra que conseguir la aceptación del usuario sin que haya realizado una lectura comprensiva. La mayoría de países, en especial los de la Unión Europea, son muy estrictos en cuanto a la privacidad de los usuarios, si bien no especifican la forma en la que debe notificarse el tratamiento de los datos personales. En adelante, daremos nuestro consentimiento con pleno conocimiento. Ya era hora.