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A estas alturas del año, mediado el primer trimestre, es habitual fijar expectativas sobre el desarrollo de los diferentes sectores económicos. En el caso de la tecnología, las previsiones son siempre difíciles, puesto que su ritmo de avance tiende a acelerarse pero los analistas prefieren ser cautos a la hora de marcar objetivos. En el campo de los transportes, todo apunta a que 2018 podría dejarnos cambios muy significativos. A continuación, comentamos tres previsiones que podrían hacerse realidad en los próximos meses.

El primer pronóstico puede calificarse, incluso, de contracíclico. Y es que, frente a los mensajes publicitarios de que estamos a las puertas de implementar un nuevo paradigma del transporte personal, los datos reales no son tan contundentes. La conducción autónoma y las nuevas formas de acceder a un vehículo de uso compartido han venido para quedarse, sí. Pero no es menos cierto que la tasa de coches que son propiedad de sus conductores habituales ha aumentado en los últimos años. Dicho de otro modo, la economía colaborativa en el transporte complementará la conducción convencional pero difícilmente la podrá reemplazar por completo.

La siguiente previsión no resulta tan sorprendente. La conducción autónoma conquistará nuevas cimas en 2018 y, como sucede siempre que una tecnología disruptiva entra en escena, aumentarán también las resistencias a su expansión. En este sentido, uno de los obstáculos más importantes que encontrará el coche autónomo para conquistar el mercado es el precio. Los costes tienden a reducirse pero siguen suponiendo una parte muy considerable de la renta familiar, dificultando que, cuando esta tecnología esté plenamente operativa, los consumidores se lancen en masa a adquirirla. Por otro lado, los partidarios de la conducción personal son numerosos y será difícil convencerlos de lo contrario.

La tercera y última previsión no está directamente relacionada con el mundo del transporte pero sí con un negocio complementario del mismo, el de los seguros. ¿Sabías que las cinco aseguradoras más importantes del mundo mueven cada año cerca de 100.000 millones de dólares? Una de las claves de los seguros es que dan respuesta a situaciones puntuales y totalmente singulares (el accidente de un vehículo no tiene por qué estar relacionado con otro siniestro a 100 km de distancia). Sin embargo, la mayor interconectividad puede hacer que los riesgos para la conducción (por el ‘hackeo’, por ejemplo) pasen a ser colectivos. Las pólizas deberán cambiar en consecuencia.