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Si eres usuario de Twitter, es muy probable que en las últimas semanas hayas recibido una invitación de la plataforma para que cambies tus claves de acceso. Tratando de evitar que cundiera el pánico, la red social del jilguero azul justificó la petición por un riesgo potencial de hackeo, fruto de un error interno. En principio, las cuentas de los más de 300 millones de usuarios de Twitter no corren especial peligro pero, por simple prudencia, es aconsejable que procedan a sustituir sus antiguas contraseñas por otras.

Twitter no ha difundido todavía ni la naturaleza del “error” ni las causas del mismo, más allá de apuntar a la existencia de una “bolsa” en la que se almacenaban las claves de acceso de los usuarios al margen del procedimiento habitual. No se ha podido probar, en cualquier caso, que ese depósito de contraseñas no autorizado haya servido para realizar acciones delictivas contra los usuarios. La idea que se está tratando de difundir desde la plataforma es que se trata de un fallo menor y que no se ha producido, ni mucho menos, una filtración masiva de datos.

Este último apunte no es casual, puesto que la revelación de esta supuesta negligencia llegó poco después de la histórica comparecencia de Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, en el Congreso de Estados Unidos. La rápida reacción de Twitter buscaría, precisamente, la no identificación de su error interno con el supuesto uso ilícito de datos personales por el que tuvo que responder Zuckerberg. En este sentido, el CEO de Twitter, Jack Dorsey, publicó un tuit informando de lo ocurrido cuando la compañía ya había empezado a resolver el problema.

Así pues, ¿qué deberías hacer para seguir utilizando tu cuenta de Twitter con la máxima seguridad? Basta con acudir a la opción “contraseña” en la página de inicio de la red social, introducir las claves de acceso actuales, seleccionar la pestaña “cambio de contraseña” y escribir una nueva clave. No cumplir este trámite no implica que tu cuenta vaya a ser hackeada pero cabe la remota posibilidad de que alguien haya conseguido acceder al depósito de claves antes de que Twitter se percatara del error.

Muchos usuarios han aprovechado esta ocasión por sustituir sus antiguas contraseñas por claves de acceso más seguras. Si estás interesado en disponer de una clave de seguridad reforzada, combina elementos léxico-gráficos con símbolos numéricos, no utilices fechas muy significativas para ti y no construyas una frase con sentido gramatical. Un último consejo, que habrás escuchado ya en muchas ocasiones, es el de evitar utilizar la misma contraseña para registrarse en más de una plataforma online.

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